Fraude en Caso de Catastrofe
Acerca
Acerca del fraude en caso de catástrofe
Después de que ocurre un desastre natural, las comunidades tienen que lidiar con algo más que la enorme dificultad de la reconstrucción. También se enfrentan al peligro oculto del fraude en casos de desastre. Este tipo de delito se aprovecha de las personas y las instituciones cuando están más débiles, utilizando la confusión y las necesidades urgentes que surgen después de eventos como huracanes, terremotos e inundaciones para obtener ganancias ilegales. El fraude en casos de desastre puede aparecer de muchas formas engañosas, afectando a diferentes partes del esfuerzo de recuperación y al dinero destinado a ayudar en él.
Esta información se centra en algunas de las principales vías a través de las cuales se produce el fraude después de un desastre, como el fraude en los programas de prestaciones, las estafas de seguros y reparaciones de viviendas, la subida abusiva de precios, los contratistas engañosos, el robo de identidad y la solicitud de donaciones.
Comprender estas formas de fraude en caso de desastre es el primer paso hacia la prevención. La información que figura a continuación profundiza en cada categoría, ofrece información sobre cómo se perpetran estas estafas y envía consejos prácticos para que las personas y las comunidades se protejan durante los momentos vulnerables que siguen a un desastre.
Tipos de fraude en casos de catástrofe
Programas de prestaciones El fraude consiste en solicitar de forma ilícita programas gubernamentales o de seguros destinados a personas realmente afectadas por el desastre. Los estafadores suelen presentar reclamaciones falsas o tergiversar sus circunstancias para recibir ayudas de forma injusta, desviando recursos cruciales de las víctimas reales.
Esto es lo que debe saber:
- Tipos de actividades fraudulentas:
- Reclamaciones falsas: Personas o entidades que afirman haber sido afectadas por un desastre para recibir prestaciones que no pueden recibir.
- Falsedad de declaraciones: Solicitantes que envían información falsa o tergiversan sus circunstancias para aumentar la ayuda que reciben.
- Duplicación de prestaciones: Personas que solicitan y reciben ayuda por desastre de múltiples fuentes por la misma pérdida, lo cual es ilegal.
- Denuncia de fraude:
- Se anima a los residentes y funcionarios de Luisiana a que denuncien cualquier sospecha de fraude a las autoridades competentes. La denuncia desempeña un papel crucial en la prevención del fraude y en garantizar que la ayuda llegue a quienes realmente la necesitan.
- Consejos para evitar problemas con los programas de prestaciones Fraude:
- Infórmese y eduque a su comunidad
- Entienda los tipos de programas de asistencia en caso de desastre disponibles y los requisitos para recibirlos.
- Difunda información acerca de las señales de fraude y la importancia de solicitar asistencia legítimamente.
- Proteja su información personal
- Proteja su información personal y financiera. Los estafadores a menudo intentan recopilar datos personales haciéndose pasar por funcionarios del gobierno o trabajadores humanitarios.
- Tenga cuidado al compartir información personal por teléfono o en línea, especialmente si usted no inició el contacto.
- Verifique las solicitudes de información
- En caso de que se pongan en contacto con usted para solicitar información relacionada con la reducción de desastres, verifique la identidad de la persona que llama o de la organización a la que representa poniéndose en contacto con la agencia directamente a través de los canales oficiales.
- Utilice los canales oficiales para solicitar ayuda
- Utilice siempre los sitios web oficiales y los números de teléfono de asistencia para solicitar ayuda en caso de desastre. Evite utilizar intermediarios que se ofrezcan a solicitarla en su nombre a cambio de una cuota.
- Denuncie los duplicados de prestaciones o los excesos de pago
- En caso de recibir prestaciones por duplicado o de detectar un exceso de pago, informe inmediatamente a la agencia correspondiente. Esta honestidad ayuda a garantizar que los recursos se asignen a quienes los necesitan.
- Mantenga registros detallados
- Mantenga registros completos de sus solicitudes, correspondencia y ayuda recibida. La documentación es crucial para resolver cualquier discrepancia o auditoría.
- Desconfíe de las ofertas de ayuda no solicitadas
- Desconfíe de los contactos no solicitados que se ofrezcan a ayudarle a solicitar prestaciones o que le soliciten que solicite una ayuda que usted no ha solicitado. Estas son tácticas comunes utilizadas por los estafadores.
- Infórmese y eduque a su comunidad
Las estafas de seguros y reparaciones de viviendas surgen cuando los propietarios intentan reparar o reconstruir sus propiedades dañadas. Los estafadores que se hacen pasar por agentes de seguros o contratistas ofrecen ofertas que son demasiado buenas para ser ciertas, lo que a menudo conduce a reparaciones de mala calidad, proyectos incompletos o robo de fondos.
Obtenga información acerca de los fraudes y estafas de contratistas haciendo clic aquí.
Obtenga información acerca de cómo solicitar un seguro después de un desastre haciendo clic aquí.
Estos son algunos consejos para ayudarle a protegerse de este tipo de estafas:
- Antes de contratar a un contratista:
- Verifique las credenciales: compruebe siempre el permiso y el seguro del contratista. Luisiana exige que los contratistas tengan permiso para realizar ciertos tipos de trabajo, especialmente cuando se trata de recuperación de desastres. Puede verificar el permiso de un contratista a través de la Junta Estatal de Licencias para Contratistas de Luisiana.
- Pida referencias: solicite referencias de clientes anteriores, en particular de aquellos que hayan realizado trabajos similares en sus casas. En caso de ser posible, visite estos proyectos completados.
- Obtenga varios presupuestos: obtenga al menos tres presupuestos o estimaciones para el trabajo de reparación. Esto le dará una idea de la tarifa vigente para sus reparaciones y le ayudará a detectar cualquier presupuesto que sea sospechosamente bajo o alto.
- Evite los grandes pagos por adelantado: desconfíe de los contratistas que exigen un gran pago inicial antes de comenzar el trabajo. Es razonable pagar un breve depósito, pero los pagos sustanciales deben estar vinculados a hitos específicos del proyecto.
- Tratar con el seguro:
- Contacto directo: Póngase en contacto directamente con su compañía de seguros para informar de los daños. Desconfíe de las personas que se pongan en contacto con usted y que afirmen ser peritos de seguros o afiliados sin verificación.
- La documentación es clave: Documente todos los daños con fotos y vídeos antes de comenzar las reparaciones. Esto será crucial para su reclamación al seguro.
- Entienda su póliza: Tenga claro lo que incluye su seguro. Los estafadores pueden prometerle más de lo que está incluido o animarle a presentar reclamaciones infladas.
- Utilice contratistas autorizados: Algunas compañías de seguros tienen redes de contratistas autorizados. Utilizar estos contratistas puede añadir una capa adicional de protección y garantizar la calidad de las reparaciones.
- Señales de alerta fundamentales:
- Tácticas de presión: Los estafadores suelen presionar a los propietarios para que tomen decisiones rápidas o firmen contratos de inmediato. Un contratista de confianza comprenderá que usted necesita tiempo para tomar una decisión.
- Ofertas no solicitadas: tenga cuidado con los contratistas que se presentan sin haber sido solicitados y se ofrecen a reparar su casa. Los contratistas fraudulentos suelen dirigirse a zonas afectadas por desastres en busca de víctimas.
- Solicitud de pagos en efectivo: los estafadores suelen pedir pagos en efectivo o cheques a nombre de particulares en lugar de a nombre de la empresa. Esto es una señal de alerta de posible fraude.
- Demasiado bueno para ser verdad: si una oferta parece demasiado buena para ser verdad, probablemente lo sea. Las ofertas extremadamente bajas o las promesas de trabajo acelerado pueden indicar una estafa.
- Actúe:
- en caso de sospechar que se ha topado con una estafa, denúncielo a las fuerzas del orden locales, a la Oficina del Fiscal General de Luisiana o al Better Business Bureau. Dar estos pasos no solo le protege a usted, sino que también ayuda a evitar que otros se conviertan en víctimas.
La especulación de precios es otro efecto inmediato de los desastres, ya que los bienes y servicios esenciales escasean. Los vendedores sin escrúpulos se aprovechan de esto aumentando significativamente los precios de los artículos de primera necesidad, desde el agua y los alimentos hasta el combustible y el alojamiento. La especulación de precios durante los desastres es una práctica depredadora que se dirige a los más vulnerables. Manteniéndose informado, preparándose con antelación y sabiendo cómo actuar, puede protegerse a sí mismo y a su comunidad de la explotación en tiempos difíciles.
Estos son algunos consejos sobre cómo hacer frente a la subida abusiva de precios:
- Manténgase informado
- Conozca las leyes: Familiarícese con las leyes estatales relativas a la subida abusiva de precios. Muchos estados, entre ellos Luisiana, promulgan leyes sobre la subida abusiva de precios una vez que se declara el estado de emergencia, por lo que es ilegal subir los precios de forma excesiva.
- Reconozca las señales: Comprender qué constituye la manipulación de precios puede ayudarle a identificarla. Aunque los precios pueden aumentar legalmente debido a una mayor demanda o una menor oferta, las subidas exorbitantes sin justificación suelen ser ilegales durante las emergencias.
- Prepárese con antelación
- Suministros de emergencia: Mantenga un stock de suministros esenciales como agua, alimentos no perecederos, medicamentos y combustible. Esto reduce la necesidad de comprar estos artículos a precios inflados durante un desastre.
- Investigue los precios: conozca de antemano los precios medios de los productos esenciales. Este conocimiento le ayudará a reconocer los precios inflados.
- Actúe
- Denuncie la especulación de precios: en caso de sospecha, denuncie la especulación de precios a las autoridades competentes. En Luisiana, las quejas pueden presentarse ante la oficina del Fiscal General. Envíe la mayor cantidad de detalles posible, incluyendo el nombre y la ubicación del vendedor, el producto o servicio, el precio y cualquier comparación con los precios típicos.
- Mantener registros: Guarde los recibos y tome nota de los precios de los bienes y servicios. Esta documentación puede ser crucial para las investigaciones sobre la especulación de precios.
- Buscar alternativas
- Recursos comunitarios: En tiempos de desastre, las comunidades locales a menudo se unen para ayudarse mutuamente. Busque centros comunitarios, iglesias o refugios que puedan ofrecer artículos de primera necesidad sin coste o a bajo coste.
- Usa las redes sociales y las aplicaciones: Los grupos de redes sociales y las aplicaciones comunitarias pueden ser recursos valiosos para encontrar información sobre dónde conseguir artículos de primera necesidad sin que se te estafen con los precios. Los vecinos suelen compartir consejos sobre dónde encontrar combustible, agua o alojamiento a precios justos.
- Educa a los demás
- Difunde la concienciación: Comparte información con amigos, familiares y vecinos acerca de las leyes contra la especulación de precios y cómo denunciarla. Cuanta más gente esté informada, menos probabilidades habrá de que sea explotada.
Los contratistas engañosos prometen reparaciones rápidas o servicios de limpieza, aprovechándose de la urgencia de los propietarios por restablecer la normalidad. Estas personas suelen exigir pagos por adelantado, solo para entregar un trabajo de mala calidad o desaparecer con los fondos.
Obtenga información acerca de los fraudes y estafas de los contratistas haciendo clic aquí.
Estas son algunas estrategias para protegerse de ser víctima de tales estafas:
- Investigue a los contratistas a fondo:
- Investigue y verifique: antes de contratar a alguien, investigue su reputación comercial en Internet, consulte reseñas y verifique sus credenciales. Asegúrese de que tenga un permiso válido y un seguro apropiado para el trabajo que solicita realizar.
- Pida referencias: solicite referencias de clientes anteriores, especialmente para proyectos similares de reparación o limpieza de desastres, y haga un seguimiento de esas referencias para verificar la fiabilidad del contratista y la calidad de su trabajo.
- Entienda las señales de advertencia
- Pagos por adelantado: tenga cuidado con los contratistas que insisten en grandes pagos por adelantado antes de comenzar cualquier trabajo. Aunque un depósito puede ser estándar, no debe ser una parte significativa del gasto total.
- Tácticas de venta de alta presión: los estafadores a menudo presionan a los propietarios para que tomen decisiones rápidas, explotando su deseo de volver a la normalidad. Un contratista de confianza le dará tiempo para decidir.
- Ofertas no solicitadas: tenga cuidado con los contratistas que se le acerquen sin que usted se lo haya solicitado, especialmente aquellos que soliciten materiales sobrantes de un trabajo cercano o que puedan comenzar a trabajar de inmediato.
- Asegure su acuerdo:
- Contratos escritos: insista siempre en un contrato detallado por escrito que describa el alcance del trabajo, los materiales que se utilizarán, los plazos, el calendario de pagos y las garantías. Este documento también debe incluir la información de contacto del contratista.
- Evite los tratos en efectivo: Pague con cheques o tarjetas de crédito para establecer un registro de la transacción. Evite pagar en efectivo y nunca extienda un cheque a nombre de una persona cuando trate con una empresa.
- Pagos en custodia: Para reparaciones importantes, considere la posibilidad de utilizar una cuenta de custodia para gestionar los pagos. Esto garantiza que el contratista reciba el pago de las etapas completas del trabajo antes de la obtención de la cantidad total.
- Tome medidas de precaución:
- Permisos: Asegúrese de que el contratista obtenga los permisos necesarios para el trabajo. De lo contrario, puede tratarse de una estafa o su proyecto podría incumplir los códigos de construcción locales.
- Supervise el trabajo: Vigile el progreso del trabajo y mantenga la comunicación con el contratista. No dude en plantear sus preocupaciones si el trabajo no se ajusta a lo acordado.
- Denuncie comportamientos sospechosos:
- Autoridades estatales y locales: si se encuentra con una estafa, denuncie al contratista a las oficinas estatales y locales de protección al consumidor, a la Oficina de Buenas Prácticas Comerciales y, si procede, a la junta estatal de permisos de contratistas.
- Corra la voz: comparta su experiencia con vecinos y grupos comunitarios locales para evitar que el estafador se aproveche de otros.
El robo de identidad está en aumento a medida que los estafadores roban información personal de las víctimas, que pueden exponer inadvertidamente datos confidenciales mientras buscan ayuda o servicios en el caótico período posterior a un desastre.
Estos son algunos consejos para protegerse del robo de identidad después de un desastre:
- Proteja su información
- Tenga cuidado con la información personal: desconfíe de las solicitudes no solicitadas de su información personal o financiera. Las organizaciones legítimas no pedirán detalles confidenciales a través de canales inseguros.
- Documentos seguros: Guarde sus documentos importantes en un recipiente seguro, impermeable e ignífugo. En caso de evacuación, considere la posibilidad de llevarse este recipiente o de almacenar los documentos en un servicio seguro basado en la nube.
- Verificar identidades
- Confirmar identidades: antes de compartir cualquier información personal, confirme la identidad de la persona u organización que la solicita. Póngase en contacto directamente con la organización utilizando la información de contacto que encuentre de forma independiente.
- Esté atento a los suplantadores: tenga en cuenta que los estafadores pueden hacerse pasar por funcionarios del gobierno, agentes de seguros o trabajadores de organizaciones benéficas. Las agencias gubernamentales suelen enviar correspondencia por correo y no piden información financiera personal por teléfono o por correo electrónico.
- Supervise sus cuentas
- Revise periódicamente sus extractos: Esté atento a sus extractos bancarios, extractos de tarjetas de crédito y cualquier otro documento financiero en busca de transacciones no autorizadas.
- Considere la posibilidad de congelar su crédito: En caso de que sospeche que su información ha sido comprometida, considere la posibilidad de congelar sus informes de crédito. Esto evita que los ladrones abran nuevas cuentas a su nombre.
- Busque ayuda legítima
- Utilice recursos de confianza: Busque programas de ayuda para desastres solo en agencias gubernamentales reconocidas y organizaciones acreditadas. El sitio web oficial de FEMA, por ejemplo, es un lugar seguro para comenzar a buscar ayuda federal.
- Comunicación segura: Cuando solicite ayuda o servicios en línea, asegúrese de que el sitio web sea seguro (busque «https» en la URL y un símbolo de candado).
- Denuncie actividades sospechosas
- Denuncie el robo de identidad: En caso de sospecha de robo de identidad, denúncielo inmediatamente a la Comisión Federal de Comercio (FTC) en IdentityTheft.gov. Asimismo, avise a su banco, a las entidades emisoras de tarjetas de crédito y a las tres principales agencias de informes crediticios (Equifax, Experian y TransUnion).
- Manténgase informado
- Infórmese: Familiarícese con las estafas más comunes después de un desastre. La concienciación es una de sus mejores defensas contra el robo de identidad.
La solicitud de donaciones con fines benéficos después de un desastre implica los esfuerzos de personas u organizaciones para recaudar dinero o bienes destinados a ayudar a los afectados por desastres naturales o catástrofes. Aunque muchas de estas solicitudes son legítimas y desempeñan un papel crucial en la recuperación de desastres, las caóticas secuelas de tales eventos también abren la puerta a actividades fraudulentas.
A continuación, se examinan más de cerca las solicitudes de donaciones con fines benéficos en estos contextos y se ofrecen consejos para afrontar estas situaciones:
Reconocer las solicitudes legítimas de las fraudulentas
- Transparencia: Las organizaciones benéficas legítimas son transparentes acerca de su misión, cómo se utilizan las donaciones y su condición de exención de impuestos. Deben presentar esta información de inmediato cuando se les solicite.
- Credenciales: En caso de que la organización benéfica esté registrada en agencias estatales o federales, como el IRS o la oficina del fiscal general del estado, compruébelo. El registro suele indicar legitimidad.
- Investigación previa: Utilice plataformas de evaluación de organizaciones benéficas de confianza como Charity Navigator, GuideStar o Wise Giving Alliance de Better Business Bureau para verificar la reputación y la eficiencia de la organización benéfica.
- Métodos de captación: Desconfíe de las tácticas agresivas, los correos electrónicos no solicitados o las llamadas en las que se piden donaciones, especialmente si le presionan para que actúe rápidamente o pague en efectivo, por transferencia bancaria o con tarjetas regalo.
Consejos para realizar donaciones benéficas de forma segura después de un desastre
- No se apresure: tómese su tiempo para investigar la organización benéfica antes de donar. Los estafadores contabilizan las decisiones impulsivas tomadas en el calor del momento.
- Donaciones directas: siempre que sea posible, done directamente a la organización benéfica a través de su sitio web oficial o por teléfono, en lugar de a través de un tercero o un enlace enviado por correo electrónico o mensaje de texto.
- Métodos de pago: utilice métodos de pago que ofrezcan trazabilidad y protección, como las tarjetas de crédito. Evite las donaciones en efectivo o las transferencias bancarias a personas que no conozca personalmente.
- Privacidad Protección: No comparta información personal o financiera por teléfono o correo electrónico a menos que usted haya iniciado el contacto y esté seguro de la legitimidad de la organización benéfica.
- Denuncie sospechas: En caso de estafa, denúncielo a las autoridades, incluyendo a la policía local, la oficina del fiscal general del estado o la Comisión Federal de Comercio (FTC). La denuncia ayuda a evitar que otros sean estafados.